miércoles, enero 31, 2007

Lo que queda

Agolpamiento de ideas
Queda poco tiempo para tanto tiempo. Entre tu mano y la mía ya no respira el aire. Ya no quedan días para tantos años que se acercan por delante. Me aterra pensar en el significado que tiene la conjunción tú y yo.

He perdido de vista la tierra que me aprisionaba. Ahora me atan a su espalda otras con su deleite. El placer sin sufrimiento no es placer, es estancarse en un lugar donde los ojos no observan más que la suerte y la emoción. El espíritu de contradicción ha de hallarse presente para que fluyan las cosas, cambien, para que impresione el mundo e impacienten los instantes. Querer sin miedo no es querer, amar sin culpa no es amar, soñar sin temor a caer es ser demasiado temerario…rozar una mano sin pensar en el frío del vacío de después…¿qué es?
El dolor es la causa más directa del amor. Como el diablo es consecuencia de la bondad divina. Si no sufriéramos quién necesitaría de refugios emocionales. Pero que la vida duela, da igual, pues sin daño el placer no existiría..

He escrito cientos de folios con la necesidad de llenar vacíos. He subido a las cien norias de las emociones más humanas y a alguna divina también. He bajado por los valles que siguen a todas esas montañas que se alzan y se atemorizan al llegar al cielo, cayendo livianamente sobre su propia piel. Me he adentrado en bosques profundos. He pasado meses sin ver. He tocado el fondo de otro mundo y parásita de mí me he construido interiores con él. He anhelado días felices y he arropado junto a mi lecho a la melancolía. He luchado contra mi existencia y he existido sólo por luchar. Me he rasgado en trocitos de impaciencia por no saber dónde llegar. He amado tanto, tanto…y he sido tan indiferente como un Dios. No he odiado muchas veces porque a menudo me he olvidado del sujeto exterior, si es que mi dolor iba por dentro. He cargado la mochila de la culpabilidad y he llorado por mil lamentos. También he pasado noches enteras recordando tiempos lejanos en los que sabía lo que era llorar. He podido sentir sin pensar. He podido pensar y no sentir. Pocas veces he logrado realizar ambas cosas a la par. He sido muchas personas y he llegado hasta a no ser nadie. También he sabido convertirme en alguien sin referente ni ser. He visto muchos espejos y ojos ajenos que miraban. He organizado universos que de un día a otro olvidé.

Queda poco tiempo para tanto tiempo. Para tantos reflejos vacíos que se tienen que perder. Para tantas construcciones internas que aun deben de morir. Para tantos suicidios mentales que debemos cometer. Y aun quedan tantas noches…para apretar bien el pecho que queda sin respiración. Para brindar por lo hecho si es que no hay nada mejor. Para llenar de sueños el techo de cualquier habitación e incluso para hablar largo y tendido entre notas y embriaguez. Queda poco tiempo para asimilar lo que viene, lo que está viniendo, para comprender que se nos cayeron los dientes por monedas de quinientas. Para saber que el ahora es todo el tiempo que tenemos entre dolor y algún cuento que nos hable de princesas muy guerreras que no esconden la cabeza mientras aman. Es todo lo que tengo y todo lo que nos queda.

domingo, enero 21, 2007

Ciertas contradicciones

La contradictoria felicidad


Aquí me encuentro, como una idiota, creyéndome haber encontrado ese fragmento de felicidad fundamental que alienta a las personas a proseguir en sus quehaceres cotidianos. Desilusionada de alguna parte del mundo, pero con la vaga esperanza de poder hallar una ilusión en cada pequeña cosa y gozando del disfrute que me aporta saberme dueña de un mañana, siendo sujeto activo de cualquier conversación trascendentalmente banal, caminando por la vida sin ánimo de encontrar porque en mí misma he hallado cierta paz que me insta a no necesitar buscar nada, atribuyendo significados y normalizando situaciones de tal forma que no me asuste explayar mi yo en este universo mío que antes no tenía posibilidad de comprensión…en fin, he llegado a deducir que todo esto es consecuencia de sentirme en cierta medida feliz, atribuyendo a esta palabra el significado más simple que es: la capacidad de extraer de las cosas un aliciente para conservar las ganas, el deseo, sin necesidad de otorgarlas de sentidos más amplios.

Estando tranquila por no proyectar la vida desde y hacia lugares de incertidumbre que no son posibles de controlar. ¡Pero qué tremenda forma de idiotizar la vida es esta! pues no hay mayor incertidumbre que la felicidad en sí misma. ¿Qué elementos externos son los que incentivan el mantener este estado de tranquilidad? Un estado que al fin y al cabo es todo lo contrario a lo que se piensa, si es profundamente analizado. Es la duda más perpetua, es la cadena más débil, única forma de no libertad a la que aspiramos estar atados/as. La única manera de ser sumamente infeliz es saber que todo estado de felicidad es tan efímero como una ráfaga de viento. El disfrute entonces se convierte en miedo, en una aterradora sombra que persigue constantemente a la persona idiotizada, como yo.

Pero habré de darle gracias al mundo, por lo menos eso, por permitirme de vez en cuando salir de la dinámica tan poco participativa en la que habitualmente me he hallado sumida.

La espiral de la vida cuenta que todo estado de ánimo volverá, aunque tomando matices renovados. Entre el estado de idiotización y el pleno relegarse a sí mismo estancándose en un ambiente de no entendimiento por el deseo de no desear más que lo que se conoce por dentro de uno/a mismo/a (sin voluntad de abrir los ojos hacia lo externo) hay un camino de aprendizaje que se va recorriendo en la fluctuación mientras crece la espiral.

martes, enero 16, 2007

Pues eso, a partir de hoy.

Con cuidado de no marearse por las vueltas que da todo...
Pues eso, a partir de hoy.



A partir de hoy…

Ya no existen los recuerdos
Atados a nuestra historia,
Ni el dolor de la memoria
Haciéndose hueco en tiempos
Que no puede pinchar ni cortar.


A partir de hoy…

Dejamos clara la existencia
Sencilla y distinta de nuestro mundo
Y jugamos a ser unos ciencias
Teorizando sobre los segundos
Que entre estos besos llegarán.


Hipnotizando a las neuróticas noches
Magnificando las inaprensibles horas
Desarrollando la eficiente capacidad
De ser escapista a deshoras;
Y todo por querer sin querer,
Por encontrar sin buscar
En reflejos sin espejos
Y en magia desnuda de trampa.


A partir de hoy…

Se retoma entre tus manos
Ese matiz tan vital
Tan necesario para no estancarnos
Como lo es la facultad
De sentir. SENTIR.

A esto he de apuntar
Que no había aprendido por mucho que fui
A las escuelas y a los simposios.
¡Y nadie reivindica que es esta la capacidad
más importante para vivir!
O al menos para hacerlo con ganas.

Cualquier frígido/a sentimental
Se alegraría de usar la terapia
Que hemos logrado desarrollar
Con el simple roce de una esperanza.

Desafiando el miedo a perder.

A partir de hoy…

Sólo recordaré una cosa
Para lo cual me doy plena licencia
Y es: no es obligada una imaginación portentosa
Para el disfrute de algún que otro sueño.
(Yo había pensado que sí alguna vez).

Y si algún día me da por pensar
(a ti también)
que ya no me apetece más vida
antes de consumar pleno el hecho
pensaré en esta premisa…
¿Acaso muerta iba yo a aguantar
el contenerme la risa?

domingo, enero 14, 2007

Lucha de deseos

Lucha de deseos

¿Puedes explicarme sin equivocarte

Quién soy yo o qué significado tengo?

Te hablo al aire pero es que hacía tiempo

Que ni sentía miedo, ni me sentía cobarde.

Es difícil de contarlo, no me es fácil expresarme

Mis Razones encontradas se enfrentan luchando a su antojo

Y siento que los contrarios que movilizan mi yo

Te ven y se asustan al ver el reflejo de lo que siempre he buscado:

Claman quietud, de hecho, por la desorganización que has causado.

Pero Hoy se que no me equivoco; y La Verdad da miedo

Porque en este caso La Verdad puede tomar vía distinta

Y es que ella Es actriz principal del teatro en que me encuentro

Es capaz de querer huirme, a pesar de haberla encontrado.

Entre el deseo de quererte con esta locura que me invade

Y la motivación de no hacerlo por el daño que supone

El miedo al abandono

Pienso en:

La primera fase es la más dura convivencia con la duda

De saberse obnubilada por la idealización del otro, y no con el otro en sí,

Gran desconocido por otra parte.

Entre el deseo de tenerte

Y el miedo a perderte

Me sitúo en la finísima línea que me mantiene

Haciendo de equilibrista y meditando entre

Si dejarme caer hasta la melancolía y hastío en que me sostengo siempre

O seguir caminando hasta el horizonte incierto

Por esta línea de doloroso placer

Por este impulso que mantiene intacto el deseo pero teme al mañana.

miércoles, enero 10, 2007

Divagando obsesivamente

El obsesivo/a vertebra su vida en torno a la obsesión: estructura y da significados al mundo en base a ella. Y yo me pregunto, ¿qué es mejor?

1.¿Vivir obsesionado/a y acatar con la obsesión hasta que ahogue el propio universo o hasta que la consciencia de poseerla aboque a una solución?

2.¿O vivir intentando eludir las pasiones, las obsesiones también, dejar prendidos del pasado y del recuerdo las reacciones que no se dieron y acumular de hecho tanta tensión….que aunque no haya obsesión…no haya más solución que el ahogo psíquico?

Quizá la obsesión, al fin y al cabo, sea un gran mecanismo de defensa.

lunes, enero 08, 2007

Sueño




Déjame en eterno estado



Déjame dormir hasta que olvide lo que es despertar. Vivir parasitando eternamente de mis sueños. Déjame dormir que sabes lo que me cuesta, mamá. No me despiertes si me tiro toda una vida durmiendo. Que en el mundo verdadero me cansa mucho actuar. Y en la onírica realidad los hechos me vienen dados. Aunque no es descanso verdadero eso es lo de menos, de verdad. Sólo quiero, para siempre, sentir este estado tan dueño de sí mismo. No existe el momento, no existe el ahora, no existe el control….el YO toma un papel secundario. Me torno observadora de mi papel en el mundo pero muy a pesar de ello descargo la tensión de SER para cada instante. Déjale volar al subconsciente hasta que se canse, hasta que ya no tenga más historias que contar. Hasta que mis deseos más profundos y mis frustraciones más prendidas de los pasados sucesos ya no se quieran explayar. Déjame soñar…Reaccionar o no en el “verdadero” mundo me aplastó entre sus rejas de tiempo. Permíteme prenderme de este sueño temporal.

jueves, enero 04, 2007

Dicen, dicen

Dicen que…

Amamos cuando nos separamos y también cuando poseemos la maravillosa capacidad de no entender porqué lo hacemos.

Amamos cuando sentimos la imposibilidad de llevarlo a cabo.

Que el amor es incomprensible, inexpresable, inmoral, irresponsable y desestabilizador.

El amor es la mayor contradicción: ese punto de inflexión entre la tortura que se escapa al control de nuestras manos y el placer de no querer dejar de sentirla.